Ver Actividades
 
 
Diálogo Político Diálogo Internacional
 
 



Nuevos Horizontes de Diálogo Político:

México atraviesa por un proceso complejo de cambio político que busca dirigir esfuerzos a la instauración y consolidación de su democracia. Desde una mirada crítica, el devenir de la frágil democracia mexicana radica en la debilidad del tejido social y en un malestar difuso que refleja la preocupación por el rumbo y la relevancia que otorga la ciudadanía a los valores democráticos como horizonte normativo de sus relaciones sociales, lo que conforma un imaginario colectivo donde la sociedad no se reconoce y, menos aún, se apropia de un proceso que vive como ajeno a su experiencia cotidiana. La ciudadanía mira con distancia lo que acontece en el campo de la política, no alcanza a dotar de relevancia su participación en la conducción de su experiencia de vida, por tanto la legitimidad social de la democracia se enfrenta a altos índices de desconfianza pública que ponen en entredicho la importancia de la democracia para la libertad política y la igualdad ciudadana.

Mientras tanto, los actores políticos coexisten en escenarios donde "convive" la contradicción de culturas políticas ligadas al antiguo régimen con prácticas de la democracia moderna. La compleja convivencia entre matrices sociopolíticas, es decir, entre distintas formas de relación entre el Estado y sus instituciones, el sistema de representación y los actores políticos incluidos los partidos y, la sociedad civil y la ciudadanía se traduce en una convivencia contradictoria y tensa entre lo que muere y se agota con lo que no termina por nacer. Paradojas que hacen de la vida pública mexicana un escenario de desafíos en términos de consolidación de sus instituciones democráticas, construcción de una cultura política de acuerdos transversales y de mejoramiento de la calidad de la política.

La Fundación Friedrich Ebert busca contribuir al fortalecimiento de las capacidades los actores sociopolíticos y a la profundización de la democracia social por medio de la animación de las ideas y el debate entre contrapartes progresistas, la producción de conocimientos, así como en plataformas para el diálogo.

Uno de los grandes desafíos de la calidad democrática en escenarios de gobiernos divididos y de creciente pluralidad como es el caso mexicano, se refiere a la construcción de mayorías y a la capacidad de transformar el diálogo en acuerdos legítimos y en agendas transversales de gobierno. Por ello, la FES impulsa una iniciativa de "Diálogo Político Progresista" entre actores identificados con una perspectiva moderna de la centro-izquierda. Tiene por objetivo impulsar el desarrollo de una cultura política transversal en la formación de acuerdos y coaliciones, así como tender puentes de reflexión y animación del debate público para la transformación y la innovación de formas democráticas de hacer política.

En tal dirección, diversas experiencias en América Latina, (tales como la chilena, la uruguaya, la brasileña, la argentina, la boliviana, la guatemalteca y otras más), han mostrado la importancia que pueden jugar los actores de la cooperación política internacional en el desarrollo socio-político sustentado en una cultura de diálogo transversal.

En este sentido, el nuevo escenario político e internacional de México abre la posibilidad de innovar en nuevos horizontes de cooperación, en los cuales la FES-México, impulsa plataformas de diálogo y formación a través de su ideario progresista en áreas de vital importancia para el desarrollo del país.

Dentro del Diálogo Político, la FES trabaja en tres líneas:

 

a) Iniciativa de Diálogo Político transversal: Puente y facilitador de diálogos entre actores sociales y políticos progresistas.

b) Ideas para la acción: Promotor de pensamiento y articulación de ideas para las agendas de diversos actores identificados con la centro-izquierda democrática,

c) Formación política: Mecanismo institucional para la formación y el fortalecimiento de las capacidades políticas para la acción de los actores sociopolíticos (juventudes, mujeres, sociedad civil y ciudadanías)

A través del diálogo político y desde una visión socialdemócrata, la Fundación Friedrich Ebert quiere ofrecer un espacio para políticos, funcionarios, intelectuales y expertos en la discusión y el debate público del proceso de democratización. Los temas del diálogo político incluyen:

  • Formación de mayorías: acuerdos, coaliciones y transversalidad política progresista.
  • Democratización y partidos políticos progresistas
  • Diálogo político con actores regionales y estatales progresistas
  • Relaciones entre partidos políticos progresistas, actores sociopolíticos y organizaciones de la sociedad civil.
  • Liderazgos democráticos y progresistas
  • Democratización del Estado
  • Política y Globalización



Nuevas dinámicas para el Diálogo Internacional:


Diálogo sobre el papel global y regional de México y, las relaciones internacionales en época de la globalización.

El nuevo escenario internacional plantea exigencias particulares para la política exterior de un país como México.

Panorama Global

El comienzo del siglo XXI es incierto, plagado de incertidumbres y riesgos globales. En el ámbito internacional, asistimos a cambios profundos en el orden mundial. Presenciamos la emergencia de países líderes en la economía tales como China, India y Brasil. Contexto en el cual un país como México resulta clave para la región; su posición geográfica, su economía, su dinamismo cultural y su poder político lo ubican como un potencial "jugador global". Varios hechos confirman dicha posibilidad: México es el único país a nivel mundial con más de treinta tratados de libre comercio, destacan sus acuerdos con las dos economías principales, la Unión Europea y los Estados Unidos. Es el único país latinoamericano miembro de la OCDE y junto a Chile y Perú, forma parte de la Asociación de Asia-Pacífico (APEC). Sin embargo, dichas membresías no han cumplido del todo su cometido y, las promesas de transformar la estrategia de apertura (libre comercio) en mayores oportunidades y niveles de equidad son aún una tarea pendiente.

Convencido de la importancia del rol activo que un país como México debe jugar en el concierto internacional, la FES quiere ofrecer espacios de análisis y plataformas para repensar el rumbo, las estrategias e intereses de la política exterior mexicana.

En síntesis, México une identidades muy distintas del continente americano. Geográficamente, se encuentra ubicado en América del Norte y con su punta sur-oeste colinda con América Central. Económicamente tiene fuertes vínculos con su vecino del norte. Es un país caracterizado por su gran diversidad cultural, un porcentaje importante de su población habla en lengua indígena y mantiene sus tradiciones ancestrales enriqueciendo la pluralidad de la sociedad. Desde una perspectiva histórica, México pertenece al espacio latinoamericano, y por motivos de vecindad e integración, su relación socio-cultural en las últimas dos décadas ha mostrado mayor intensidad hacia el norte. Más de 10 millones de mexicanos viven en EE.UU a lo que se suman otros tantos millones de origen México-americano; la intensidad de la dinámica migratoria entre ambas naciones ha repercutido en diversas áreas sociales, políticas, culturales y desde luego económicas. El intercambio ha generado gran influencia de los pensamientos, actitudes de consumo y preferencias culturales de EE.UU, aunque también la población residente en el país estadounidense se ha enriquecido con los aportes de los migrantes mexicanos en el arte, la cultura, la comida, la literatura, etc.


México: país y frontera estratégica

Desde cualquier punto de vista, México es un país clave en la política internacional. En consecuencia, la línea tradicional de la política exterior mexicana - no-intervención- en los asuntos internos de otros países y la solidaridad con Cuba - fue reemplazada por una postura activa en materia de defensa y promoción de los derechos humanos, así como por una busqueda de alianzas políticas más cercana con EE.UU, situación que parte abiertamente a raíz de la firma del Tratado de Libre Comercio (TLCAN). Si tomamos en cuenta los cambios culturales, la interdependencia económica, las cuestiones bilaterales en temas como el agua, energía, seguridad y migración, las nuevas prioridades parecerían lógicas. Sin embargo, no todos los objetivos se han alcanzado y en términos de logros concretos no siempre han resultado favorables a los intereses mexicanos, ello queda evidenciado en ciertas limitaciones por posicionar las prioridades nacionales en la agenda estadounidense. Los últimos acontemientos migratorios han generado tensiones y puesto en evidencia, la fragilidad de la relación bilateral.

Diálogo México - América Latina

Comprender el rumbo que ha tomado la política exterior de México hacia América Latina y su participación en el espacio global, requiere revisar la relación entre política exterior, democracia y desarrollo; el impacto y la incidencia del proceso de democratización en la definición del lugar y el rol que México debe jugar en el nuevo siglo. El papel que México puede desempeñar en el fortalecimiento de la democracia y el fomento al desarrollo social mediante la política exterior es clave para la integración sociopolítica de América Latina. Finalmente, la definición de un nuevo diseño geopolítico de México en la región es fundamental para ampliar el margen de acción y negociación como puente civilizatorio en el espacio norteamericano y específicamente en la relación bilateral con el vecino del norte.

Regionalización y multilateralismo

Inserción internacional con autonomía. La estrategia de inserción internacional en un mundo globalizado requiere de políticas de equidad como condición de la competitividad en el terreno exterior. Los procesos de integración son un camino provechoso para impulsar los objetivos del desarrollo humano, pero se deben buscar espacios de diversificación de los asuntos comerciales y sobre todo, fortalecer las relaciones con el resto de los países latinoamericanos. La dimensión social y política de los esquemas de integración resultan fundamentales para los nuevos equilibrios en el sistema político internacional.

En esta dirección, la política exterior es un instrumento privilegiado para profundizar el multilateralismo, recobrar espacios de autonomía en la toma de decisiones, buscando diseñar una política de Estado vinculada con los principios de la democracia, los derechos humanos, los derechos republicanos de ciudadanía y el desarrollo social como condición de la paz y la estabilidad, donde los actores no gubernamentales deberán encontrar nuevos mecanismos de participación y mayor protagonismo en la toma de decisiones y en los espacios donde se definen políticas que afectan a la comunidad nacional como parte de una respuesta democratizadora a la globalización.


Integración profunda: para la democracia y el desarrollo. Los procesos de integración conforman una respuesta acertada para insertarnos en la globalización. Contienen varias ventajas para lograr desatar procesos de desarrollo endógeno. Sin embargo se requiere ir más allá de la visión economicista y avanzar hacia una integración profunda. La posibilidad de concebir al regionalismo abierto como política internacional depende de la integración de la dimensión social, política y cultural. Ello nos permitiría pensar en la integración como un espacio público de ciudadanía supranacional y como alianza estratégica y de Estado para construir un estilo de desarrollo orientado a la cohesión social y la gobernabilidad democrática.

El tipo de integración que puede jugar un rol democratizante debe reunir un conjunto de condiciones: políticas sociales intergubernamentales o supranacionales encaminadas a la creación de redes de seguridad social y de cohesión social, institucionalidad democrática, políticas económicas productivas orientadas no sólo a la estabilidad macroeconómica sino a la generación de empleos de calidad, mecanismos institucionales de la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, cláusulas democráticas y cartas sociales que garanticen un mínimo de ciudadanía y la redefinición de soberanías compartidas de parte de los Estados.

Diálogo con Europa: hacia una alianza renovada México - Alemania

Cabe destacar la relación con la Unión Europea como posibilidad de seguir avanzando en la construcción de una alianza estratégica, objetivo expresado en las diversas reuniones y cumbres entre América Latina-El Caribe y la Unión Europea. Si bien es cierto que las relaciones birregionales han perdido el dinamismo de su primer impulso, el acuerdo de cooperación con México constituye un instrumento privilegiado que permite ampliar las bases y los lazos de la cooperación. En este contexto, el diálogo político México - Alemania debe retomar un lugar de primer orden para impulsar acciones conjuntas y estratégicas en el ámbito multilateral, en los foros internacionales de comercio y en temáticas sectoriales tales como el empleo, la participación de la mujer en los distintos ámbitos de la vida social, el medio ambiente, los desafíos energéticos, los nuevos riesgos sanitarios y biotecnológicos, la seguridad, etc. Así como en las reformas estructurales que requiere la Organización de las Naciones Unidas para hacer frente a las nuevas problemáticas globales, la construcción de la paz y la seguridad, el desarrollo, la democracia y la defensa de los derechos humanos en el siglo XXI.

México y los organismos multilaterales

Por otra parte, los esfuerzos de México por ser huésped en varias conferencias internacionales (ONU, OMC, UE), se puede interpretar como intento estratégico de jugar un papel internacional más activo en los asuntos multilaterales. En un contexto de relaciones económicas, comerciales y laborales globalizadas, el liderazgo de un país en aspectos de política internacional, requiere un nuevo diseño geopolítico y una agenda estratégica que contenga ejes claves e intereses propios y definidos por medio de acuerdos entre sus actores políticos y sociales, para hacer frente a los desafíos globales que enfrenta cualquier país "emergente del sur ".

A través del Diálogo Internacional y desde una visión progresista, la Fundación Friedrich Ebert quiere ofrecer un espacio para políticos, funcionarios, intelectuales y expertos en la discusión y el debate público sobre el papel de México en la política internacional. Los temas del diálogo internacional incluyen:

  • Relaciones México - Alemania
  • Relaciones México-Europa
  • Relaciones México-Estados Unidos
  • Relaciones México-América Latina y el Caribe
  • Relaciones México-China
  • Relaciones México - India y Sudáfrica
  • México en el espacio interamericano
  • México en los organismos internacionales
  • Democratización del sistema internacional y Reforma de la Organización de las Naciones Unidas


  
   

Ver Actividades